jueves, 28 de enero de 2010

en la esquina....constructor

constructor, constructor de casas, de manos vacías, de esquina en camino, camino dedos, camino a alma.
solo esperaba llegar, adónde? el no sabe, yo no sé,

jueves, 19 de noviembre de 2009

en la esquina, el perdedor

iba él en la calle caminando hacia su casa con bulto de gringo.
iba él con su alma medio perdida.
en eso de caminar el alma se le cayó, se perdió, se le cayó el alma en esa esquina.
pero ese perdedor ya perdió el alma, no creo que la encuentre.
todo ahí en la esquina de cedros.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

en la esquina...la que se vomito

en una esquina de san pedro dos perros peleban.
en una esquina de montes de oca dos perros se olían las almas.
en una esquina de coronado un perro comía caca.
en una esquina de guachipelín un perro hacía caca.
en una esquina de moravia una tipa borracha se vomito. pasó la policía le preguntaron. a ver mamita usté que tomó. la tipa le dijo. yo qué tome...hmm... tome perro si eso fue tome perro.

martes, 29 de septiembre de 2009

en la esquina.. los idiotas

En esa esquina aquel idiota enontró a la otra idiota.. pasaron 20 días y la idiota encontró a otro idiota en la misma esquina.
Pasaron otros 20 días y aquella idiota sigue esperando encontrar un idiota.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

En la esquina, el peque con el cigarrillo

Ambos dos se estaban succionando uno más que el otro. Chupados los dos, uno no sabía como lo hacía pero lo hacía el otro se desaparecía cada vez más. Todo en la esquina de aquel precario.

viernes, 18 de septiembre de 2009

N la esquina...La vieja gorda que se cayó

muy campante la vieja gorda iba caminando muy alegre y gloriosa, no solo por saber que andaba esos zapatitos morados con el taconcito alto y en punta, si no también porque venía del salón
muy feliz la vieja gorda estaba cruzando en la esquina que queda por ese bar de mala muerte en san josé.
muy loca cruzó y se cayó y se dió cuenta de la verdá: esos zapatitos son traicioneros.

En la esquina...el de las cartas

-Mae que le pasa mae! devuelvame la plata! mae! no sea tan playo hijueputa!
Y él no se movió solo agarro sus tres cartas su mesa y se fue, dejó esa esquina sola hasta que los tontos fueran.
Nunca volvió y nunca nadie lo volvió a ver.